Tipos de estor enrollable

El estor enrollable destaca del resto por su facilidad y versatilidad de uso.

Su mecanismo es sencillo, en la parte superior hay una especie de rodillo que va recogiendo la tela de forma vertical. Podemos elegir para la recogida un sistema con cadena, cordón o motorizado.

Existen diferentes modelos y una gran variedad de tejidos técnicos a la hora de su confección.

Enrollable Screen: El screen es un tejido hecho a base de fibras de vidrio o poliéster con PVC. Tiene mucha resistencia y facilidad de lavado.

Enrollable Black Out: Es un tejido de gran grosor, telas con mucho cuerpo que aíslan completamente las estancias del exterior.

Enrollable Translúcido: Ideal para aquellas estancias en las que queremos mantener una buena iluminación y conservar la intimidad.

Enrollable Noche y día: Bandas horizontales que se alternan entre tupidas y translúcidas, lo cual permite que al superponerse unas sobre otras tengamos luz u oscuridad. 

Por último me gustaría nombrar el estor con guías, la opción perfecta para aquellas ventanas que se encuentran en superficies inclinadas como serían los techos abuhardillados. En los laterales se colocarán unas guías por las que se desplazaría la tela, dejando un resultado ordenado y cuidadoso.

Estor de paqueto o varillas ¿Cuál elegir y por qué?

Estor de paqueto

A la hora de elegir un método con el que cubrir las ventanales podemos encontrar diferentes opciones. Un ejemplo de ello sería el caso de los estores, un tipo de cortina tradicional con la peculiaridad de que su recogida se hace de forma vertical. 

Los estores los podemos clasificar en dos grupos: los enrollables y los plegables, hoy os hablaremos de los diferentes modelos que podemos encontrar en estos últimos.

Para empezar cabe mencionar que su funcionamiento se realiza a través de unos cordones que van sujetos por la parte de detrás. 

El estor de paqueto; recibe su nombre por el aspecto de este conforme se va plegando. Por la parte de detrás encontraremos unas pequeñas anillas por las cuales van pasando los hilos y que facilitan su recogida. La tela se irá frunciendo, de forma más notoria en los extremos, acabando con una curva en la parte inferior.

El estor de varillas; como su propio nombre indica contiene unas varillas horizontales que realizan unos pliegues simétricos y regulares. Actualmente se encuentra en desuso por la complicidad que a veces supone extraerlas. Este estilo se recomienda para telas de gran grosor. 

Ambos modelos tienen un aspecto informal y natural, más que impedir el paso de la luz, la suavizan. 

La gran ventaja de los estores de tela es su lavado, una vez sacada de sus mecanismo solo deberá meterla en la lavadora como haría con una cortina tradicional.